¿Abono orgánico, enmienda orgánica? ¿Biosólidos? La nueva manera de mejorar las propiedades de los suelos.

Cultivo de pitahaya en San Francisco Libre, Managua.

Cultura de la fertilización:

En Nicaragua la cultura de fertilización es algo que aún está en proceso de desarrollo. Muchos productores no fertilizan sus suelos por diversas razones, las principales son: por falta de financiamiento y por falta de asesoría técnica sobre qué fertilizante utilizar o el insumo agrícola adecuado según la necesidad de su cultivo. Al mismo tiempo se tiene que incurrir en costos, de los cuales muchos pequeños y medianos productores no tienen disponibilidad y acceso a financiamiento. Por otro lado, los que, si fertilizan, utilizan los fertilizantes más comunes del mercado tales como urea, 15-15-15, 12-24-12, 0-0-60, 18-46-0, 12-20-10 en las unidades de nitrógeno, fósforo y potasio que son las que siempre ha utilizado el agricultor nicaragüense, sin embargo, no siempre es el químico lo que los cultivos necesitan para poder crecer de una manera óptima.

¿Con qué fin se utilizan?

Los fertilizantes y/o abonos son utilizados para mejorar la fertilidad del suelo. Existen también abonos orgánicos que desde hace más de miles de años han sido utilizados tales como el estiércol de animales, residuos de cascarilla de arroz, compost (de la descomposición de material vegetal o desechos orgánicos), humus de lombriz (materia orgánica descompuesta por lombrices) entre otros, debido a que se reconoce la necesidad de materia orgánica para que los suelos sean fértiles, pues entre más fértil sea el suelo, y la siembra apropiada, la cosecha de los cultivos tendrán un mejor rendimiento.

El Rol de los biosólidos

Los biosólidos son un mejorador de suelos o una enmienda orgánica y un subproducto del proceso de tratamiento de las aguas residuales que por sus características físico-químicas-biológicas, pueden ser utilizados en terrenos para:

  • Incorporar nutrientes.
  • Renovar la materia orgánica, mejorando de esta manera la estructura del suelo.
  • Contribuir a reducir la erosión y aumentar la absorción del agua.
  • Aumentar de la actividad microbiana en el suelo.
  • Aumentar la productividad de la cosecha.
  • Mejorar la capacidad de intercambio catiónico, el cual es necesario para que no haya una saturación de bases en el suelo.
  • Presencia de ácidos húmicos y fúlvicos, macro y micro nutrientes y 50% de materia orgánica indispensable para la generación de vida en los suelos.

¿Cuándo y dónde es necesario aplicar los biosólidos?

Una enmienda orgánica o mejorador de suelos se debe de aplicar en suelos con niveles de materia orgánica bajos donde es difícil cultivar, tales como los suelos arcillosos, que son suelos pesados y difíciles de trabajar cuando están muy secos. En suelos arenosos que son más sueltos, más fáciles de trabajar, pero tienen pocas reservas de nutrientes aprovechables por las plantas. En suelos erosionados y degradados por la deforestación o por la sobreexplotación de los recursos de este que no tienen vida, ni nutrientes disponibles, es decir no son suelos aptos para sembrar al igual que los suelos con altos niveles de salinidad, ya que son suelos con una alta concentración de sales que no son buenas para las plantas.    

¿Dónde más?

Así mismo es necesario utilizar un mejorador de suelos cuando hay prácticas agrícolas poco amigables como los monocultivos. Es un sistema que dedica toda la extensión disponible de la tierra para sembrar el mismo tipo de cultivo y al tratarse de una misma especie es más fácil que haya propagaciones de enfermedades y plagas, las cosechas pueden contener exceso de químicos tóxicos, hay una sobreexplotación de los suelos lo que hace que el terreno se debilite y no sea tan apto para cultivar. Por ello, es necesario rotaciones de cultivos y utilizar cultivos como las leguminosas que son fijadores de nitrógeno y enmiendas orgánicas para poder mejorar la condición de los suelos donde se practican los monocultivos.

 ¿Qué se debe tener en cuenta antes de mejorar los suelos?

En conclusión, antes de fertilizar los suelos con químicos (NPK) es necesario saber cómo están las condiciones de los suelos, saber y conocer dónde se va a empezar a sembrar. Hay que tomar en cuenta el tipo de suelo, si este es arenoso, arcilloso, pesado, salino, permeable y con pocos nutrientes disponibles o con bajos niveles de materia orgánica. Es de suma importancia y necesidad utilizar un mejorador de suelos para tener suelos sanos que por ende serán suelos fértiles para la producción y que no solamente mejoran la condición del suelo, sino que traen otro tipo de beneficios que se resumen en aumentar la productividad del suelo.